11.11.10

.

El daño no lo hacemos más que los miserables: los que atentamos contra la integridad de los caudales de un banco, los que manchamos la reputación, el honor, el buen nombre de una familia. Los pobres no tenemos honor, ni qué nos roben, ni qué perder, ni qué se manche.


La culta dama, Salvador Novo

No hay comentarios: