11.11.10

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Aprendió dos cosas, una en la calle, mientras tenía los ojos abiertos, y otra en su piso, cuando los cerraba para dormir: la primera es que hay hombres que sueñan con los labios; la segunda, que hay muchas formas de ver la luz, pero sólo una de estar ciego.


El hombre que escuchaba, Benjamín Prado

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